Jean Grey (2 de 4): Feminidad domesticada

En posts anteriores comencé a trabajar el tema de género y las representaciones de lo femenino en los cómics. Si bien en la actualidad tenemos figuras femeninas tan fuertes como Carol Danvers o Gamora, en los años 60 cuando Stan Lee creó el personaje de Jean Grey, los conceptos de feminidad eran aún los del patriarcado tradicional. La gran sue y jeannovedad de las heroínas de Marvel fue la exaltación de una feminidad que no necesitaba masculinizarse para ser poderosa. Susan Storm es la pionera en este estereotipo. La chica invisible (Invisible Girl) y la chica maravilla (Marvel Girl) son la nueva fórmula de la feminidad heróica en los sesentas en contraste con la Mujer Maravilla de de DC Comics (quien hay que decir, fue la primera gran superheroína). Diana es una amazona, una deidad; Sue y Jean son mujeres humanas (mutante pero humana) que se colocan junto a sus congéneres varones sin subordinarse a ellos ni competir con ellos. Ejercen ciertas funciones maternas hacia sus equipos y sus superpoderes apelan a características femeninas: la invisibilidad y el poder mental.

3a1f4e6edf18c0ce726ec1ae11b9fdd4En el caso específico de Jean, su poder telepático y telequinético la coloca en el imaginario de las brujas y otros monstruos femeninos que representan las características atribuidas a la mujer de ser capaces de dominar a los varones con la mente. En la cultura occidental (para no perdernos en otras mitologías) la atribución de la mujer que lo sabe todo es un referente a la madre de la infancia temprana a la cual se le confiere un lugar de omnipotencia fálica. Cuando la Fuerza Fénix encarna en ella, literalmente es la fuerza cósmica de la creación, referente ancestral de lo femenino creador de vida.

Freud fue el primero en describir la fantasía de la mujer fálica. Este concepto se ha distorsionado con el tiempo y las lecturas no psicoanalíticas con lo que generalmente se mal interpreta como la idea de una mujer masculinizada: una mujer con pene. La representación de la mujer fálica (independientemente de la imagen que la acompañe) refiere a la experiencia del infante vulnerable y desvalido (por su propia incapacidad biológica para proveerse solo) frente a un individuo experimentado que lo asiste, que normalmente es una mujer a la que la cultura le llama Madre. Freud le llamó a este fenómeno (el de la dependencia original del cachorro humano) complejo del prójimo ya que lo principal de esta circunstancia es que la cría humana es incapaz de sobrevivir sin un otro que lo asista en lo más básico de sus necesidades de subsistencia. Esta asimetría hace que ese otro (típicamente una hembra) sea representado en el psiquismo infantil como todo poderoso a merced del cual el infante se encuentra.

La vulnerabilidad del infante (independientemente de su sexo) provoca que se desarrolle la fantasía de una madre omnipotente que lo protege y lo cuida pero que también es capaz de destruirlo ya que tiene su vida literalmente en sus manos. Lo terrorífico de las imágenes de las mujeres poderosas es que nos remiten a esos estadíos tempranos en los que nos encontrábamos absolutamente sometidos a su voluntad. Esta representación de la madre requiere escindirse de la imagen benévola que cuida del cachorro. Por acción de las defensas esquizoparanoides (concepto elaborado por la psicoanalista Melanie Klein que he explicado en otros posts – ver  THOR: El príncipe berrinchudo o “his Majesty The Baby” (1 de 4)), el humano polariza la imagen de la madre buena (nutricia, sacrificada por el hijo, absolutamente incapaz de hacerle ningún daño y claramente sometida por el padre quien representa el garante de la subsistencia del hijo) y la imagen de la mujer mala (dañina y mortífera poseedora de un poder destructivo masivo).

Jean-Grey-Phoenix-Marvel-Comics-X-Men-lEl poder de Jean Grey recuerda estas imágenes de las mujeres malvadas de las mitologías griega o las tradiciones medievales. Las sirenas, las ninfas, las brujas son monstruos femeninos que encantan a los varones con sus dotes seductores y los llevan a la destrucción. Pandora y Eva son herederas de esta tradición (Ver BLACK WIDOW: Monstruosidades Femeninas; del Horror al Deseo (1 de 4)). Ante estas imágenes terroríficas del poder femenino, el patriarcado reacciona desde la paranoia buscando someter y controlar el peligro de la feminidad, domesticando a las mujeres para sentirse seguros.

Charles Xavier, el patriarca de los X-Men, hace lo conducente con Jean: domestica su poder y la entrena en el arte de la autoregulación para controlar su potencial destructivo. Ella provoca miedo en los demás y Charles le enseña a tener miedo de sí misma. Ese miedo la hace someterse en busca de un “amo” que pueda contenerla, limitarla, controlarla. El pavor que le tiene a la fuerza en su interior la lleva a dudar de si misma y le dificulta integrar una identidad:

jessica-chastain

Vuk: ¿Quién eres tú? ¿Eres la pequeña niñita asustada que obedece al hombre de la silla? ¿O eres la creatura más poderosa del planeta?
Jean Grey: No sé quien soy
Vuk: Si lo sabes, eres la niña que todos abandonan
Jean Grey: Tal vez tienen razón
Vuk: ¿Por lo que hay en tu interior? Le tienes miedo porque crees que te hace mala. Malvada. Todas las palabras que te enseñaron para mantenerte a raya. Palabras creadas hace mucho tiempo por hombres con mentes muy pequeñas. Ellos no pueden empezar a comprender lo que tú eres. Ni siquiera tus X-Men.

La Fuerza Fenix representa el poder de lo femenino, la capacidad de dar vida y de destruirla, la fuerza cósmica de la creación y la destrucción. Una fuerza que Jean no puede integrar ya que vive siempre como ajena. La Fenix la habita pero no es ella. En los cómics, la Fuerza acude a su llamado de auxilio en el espacio y le salva la vida a costa de tomar su cuerpo y su identidad (en el siguiente post trabajaré la identidad Fenix). Jean muere y resurge de las cenizas en una compulsión a la repetición del eterno retorno de lo femenino.

chicas

En contraste con sus compañeras mutantes Storm o Mystique quienes también son poseedoras una feminidad monstruosa, Jean no logra apropiarse nunca de sí misma y de su poder. A diferencia de Carol Denvers o Wanda Maximoff, quienes controlan y dirigen la fuerza en su interior, Jean es desplazada de su cuerpo por la Fuerza Fenix como un alter ego. Más al estilo de Bruce Banner con Hulk, pretendiendo controlar sus emociones y reprimir su ira para no causar daño.

Fenix al igual que Hulk salvan a Bruce y a Jean de la muerte ante un accidente. En el cómic, la Fuerza Fenix se le aparece a Jean y le ofrece salvarla a ella y a los X-Men con un costo. La escena inevitablemente remite al accidente de Banner con la diferencia del dialogo que Fenix si establece con Jean en un pacto donde ella entrega su cuerpo para salvar a sus amigos y sobre todo a Scott:

dialgo fenix y jean

Fuerza Fenix: Yo soy fuego, una fuerza de vida. Pediste auxilio y vine en tu ayuda. Tu forma humana es frágil, como puedes resistir?
Jean Grey: No te ocupes de mi, ya estoy muerta. Pero si puedes salva a los X-Men…
Fuerza Fenix: … ¡¿Especialmente a Scott?!
Jean Grey: ¿Como lo sabes?
Fuerza Fenixmi conciencia, mi forma y mi habilidad para comunicarme en este plano de existencia deriva de ti. Proviene de tu conciencia, tus emociones y recuerdos.
Jean Grey: ¡Genial! ¿Eres un fragmento de mi imaginación?
Fuerza Fenix: En parte, tu eres humana Jean Grey, yo soy del Universo.

Se dice que la ultima defensa ante la muerte psíquica es la psicosis. La alucinación y el delirio aparecen como construcciones psíquicas ante una realidad insoportable. Una posible interpretación siguiendo el guión del cómic original es que Fenix es una alucinación de Jean que aparece en la antesala de su primera muerte. Una vez que Fenix toma el cuerpo de su huesped, ella queda suspendida en un capullo catatónico. La suspensión de Jean para devenir Fenix es un acto de entrega y un desplazamiento de su ser para ser ocupada por una fuerza Otra Todopoderosa.

Este diálogo es el último acto de sacrificio de Jean desde su posición femenina de entrega que da la vida por sus seres amados. En especial por Scott. Entrega su cuerpo a cambio de la vida de su hombre y sus amigos. Ella teme morir pero toma el riesgo. Fenix teme (como premonición) la obscuridad de una posible maldad, pero toma ese riesgo para tener vida corpórea.

dialgo fenix y jean 2

Fenix: Toma mis manos                                     Jean: ¿Qué pasará?
Fenix: Tendrás lo que tu corazón desea         Jean: ¿Por un precio, no?
Fenix: Si                                                                Jean: Al menos eres honesta. Tengo miedo.
Fenix: La muerte es certeza. La vida es lo más desconocido. Cada día, cada momento implica un riesgo. El peligro puede ser tan grande como la gloria. Solo en la tumba tal vez encuentres paz y seguridad. ¿Qué es lo que realmente deseas?
                                                         Jean: ¡A quien engaño! En ese caso, pactaría con el diablo!
Fenix: No soy eso… aún. Pero ese es el riesgo que yo tomo. Estoy viva… más que nunca antes… ahora y por siempre… ¡¡Soy Fenix!!

capullo-regenerativo.jpg