HULK: Ser un vengador: El encuentro con Tony (parte 3 de 5)

En mayo de 2012, se estrena la película Avengers. En este film, Natasha Romanoff, la espía rusa conocida como la Viuda Negra recluta a Bruce Banner (ahora interpretado por Mark Buffalo) por ordenes de Nick Fury (director de S.H.I.E.L.D. y reclutador de los Avengers). Natasha explica a Bruce que nunca le han perdido la pista y que silenciosamente han contribuido a su anonimato. Lo solicitan como experto en rayos Gamma para rastrear el Teseracto. Banner no cree que Fury se interese en él, asume que lo que buscan es al monstruo, sin embargo acepta acudir al llamado.

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Desde este momento se dejan ver un par de líneas argumentales que definirán al personaje en los años por venir. La relación de Banner, el hombre con la espía rusa, representante de la monstruosidad femenina: la asesina sicaria reclutada por S.H.I.E.L.D. Por otra parte, la disociación entre Bruce el científico y Hulk el monstruo y la rivalidad entre ambos por el deseo del otro. Bruce supone que lo utilizan para tener a Hulk. En su momento Hulk se sentirá utilizado también para acceder a Banner.

La posición de Banner es nuevamente neurótica, desde la pregunta histérica se plantea ¿qué quiere el Otro de mi? Donde el Otro es Nick Fury representado por Natasha quien es su agente. La pregunta abre la posibilidad transferencial para Banner y su apertura a un mundo que lo mirará con admiración y respeto en vez de envidia o temor. Lo que Bruce encuentra en los Vengadores es la mirada de un otro que integra su dualidad, que desea a Bruce pero también a Hulk: la mirada de Tony Stark.

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Stark, el narciso, el heredero del legado de Howard Stark, admira a Banner como científico brillante y a Hulk como monstruo poderoso. El mismo Stark tiene su propia monstruosidad y ha luchado con sus demonios. ¿Que ve Tony en Banner? ¿Qué quiere de él? Su deseo histeriza a Banner y retoma la humanización del monstruo que en un primer contacto se diera con Betty Ross.

En la relación con Tony, Bruce y Hulk encuentran una posibilidad de escucha. Ambos son reconocidos e integrados por la mirada deseante de IronMan. Su función aquí permite un despliegue transferencial que le permite a Bruce reconciliarse con su monstruo y ponerlo al servicio del equipo, mostrándose como el vengador más poderoso.

La experiencia de Banner en su transformación voluntaria es un acto de la voluntad de poder. Ya nos se oculta ni somete al monstruo. Lo llama, lo asume y le da sentido. Lo sublime apunta a la soberanía sobre el cuerpo monstruoso que también es Banner. Y adquiere lenguaje. Hulk habla porque IronMan lo ha escuchado y ha validado su existencia.

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Al final de la película, Bruce y Tony se van juntos. El monstruo ya no está solo. El monstruo y el narciso se hacen compañía y comparten su pasión por la ciencia y sus deseos de omnipotencia.

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HULK: ¿Puede un Monstruo ser Héroe? (parte 1 de 5)

Hulk es el segundo superhéroe de Marvel Comics en la llamada Era de Plata en los años 60. Cabe indicar que antes de inventar historias de superhéroes, Stan Lee escribía historias de terror cuyos protagonistas eran monstruos. Hulk y su alter ego, Bruce Banner están inspirados en la historia de Dr. Jekyll y Mr. Hyde y en el monstruo de Frankenstein. En todas las historias de Hulk, tanto en las novelas graficas como en series de TV y ahora en el cine, es recurrentemente señalado como malvado por el miedo que genera su alta capacidad destructiva. El mismo Banner se considera un monstruo y decide aislarse sistemáticamente para no hacer daño.

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Sin ahondar en las diferentes versiones del personaje, en la última adaptación que nos ofrece Marvel Studios[1] como parte de su proyecto Universo Cinematográfico Marvel[2], vemos un Hulk que ha evolucionado desde su primera película en 2008[3] hasta Infinity War diez años después. Resumiendo drásticamente, el Hulk del MCU deviene superhéroe al asumir su potencia destructiva desde una voluntad de poder.

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Desde su nacimiento en 1962, Hulk ha participado en 6 series de cómics, 4 series de TV propias, participando también en cerca de 15 capítulos como personaje invitado de otras series animadas de superhéroes, y en 10 películas. A lo largo de 55 años se ha consolidado en el imaginario cultural occidental como el iracundo monstruo interno. En este tiempo ha habido muchos Hulks, sin embargo, para los fines del presente artículo, se tomará únicamente el personaje más actual que se desarrolla en la saga de películas de MCU. Pensando a Hulk como la encarnación monstruosa del lado obscuro se hará un análisis del personaje. A continuación se expone el Hulk del MCU como caso clínico, tomando cada película como períodos de un historial clínico en los cuales, Hulk, aparece y muestra algo de ese lado obscuro que encarna.

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[1] Se analiza el personaje del Universo Cinematográfico Marvel debido al impacto mediático que éste tiene. Las representaciones de Hulk en los comics o en TV es identificada por los conocedores de estos medios, sin embargo, el impacto mediático del MCU hace que Hulk tome su lugar en el imaginario cultural de un mass media contemporáneo.

[2] El Universo Cinematográfico de Marvel (en inglés Marvel Cinematic Universe, abreviado MCU) es una franquicia de medios y un universo ficticio compartido, centrada en una serie de películas de superhéroes, producidas independientemente por Marvel Studios y basadas en los personajes que aparecen en las publicaciones de Marvel Comics.

[3] Existe una película previa en 2003, dirigida por Anf Lee, protagonizada por Eric Bana, pero esta producción no forma parte del MCU.

Universo extendido Marvel o los rizomas de Stan Lee

Un rizoma es un concepto planteado por los filósofos franceses Deleuze y Guattari como un modelo epistemológico donde los elementos se conectan entre sí sin jerarquías. El término es adoptado de la bótanica donde un rizoma es un tallo horizontal y subterráneo que contiene yemas de donde nacen las raíces y brotes herbáceos y crece horizontalmente. El universo Marvel es trazado en este sentido: como historias horizontales que se conectan las unas a las otras en un ensamble energético de personajes[1].

En los años sesentas[2], DC cómics lanza La Liga de la Justicia de América, una agrupación de los grandes superhéroes de la marca (Superman, Batman, Mujer Maravilla, Flash, Acuaman y Linterna Verde) representantes de los valores patrióticos americanos, en apego a la legalidad de la época. Para competir en un mercado decadente, el editor de Timely Cómics, a punto de renunciar, harto de su jefe (Stanley Lieber, mejor conocido como Stan Lee) recibe el encargo de inventar un grupo de superhéroes para ganarle mercado a la Liga de la Justicia[3]. Así surgen los Cuatro Fantásticos, salvaguardando las reglas del código de cómics, pero desafiando los estereotipos del heroísmo. Un científico, una chica, un monstruo y un adolescente que obtienen poderes a partir de un accidente científico en el espacio. Al público le encanta y es el inicio de la era de Marvel.

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En 1962, hacen su aparición el monstruo Hulk, un superhéroe basado en la novela de Dr. Jekyll y Mr. Hyde; Spiderman, el adolescente melancólico y Thor, un médico lisiado que se transforma en el Dios Nórdico del Trueno. En 1963 aparecen Ironman, un magnate millonario comerciante de armas con una cardiopatía y Dr. Strange, un médico soberbio que se instruye en las artes oscuras. En 1964 se introduce a Daredevil, un abogado ciego que por las noches es el Diablo Vengador de Hells Kitchen en Nueva York.

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En el mismo año lanza las agrupaciones Avengers y X-Men. A diferencia de la Liga de la Justicia de DC Cómics, Los Cuatro Fantásticos, Avengers, X-Men, Los Inhumanos y Los Defenders son agrupaciones explosivas de personalidades que se ven obligadas a trabajar en equipo pero sin ninguna armonía. Sus miembros van y vienen, se odian, se reconcilian, cambian de bando, hacen nuevos grupos. Se trata de ensamblajes energéticos cuyas cargas se atraen y se repelen en el azar trágico de la existencia.

Otro aspecto importante en las historias de Marvel es la presencia de personajes femeninos de gran fuerza. La chica invisible, Susan Storm, no es una amazona como la Mujer Maravilla o la novia o prima de un superhéroe como Batichica o Superchica. Susan es una mujer con personalidad propia y de carácter fuerte que une al equipo formado por su prometido (posteriormente su esposo), su hermano menor y su mejor amigo. En la serie de X Men abundan las personalidades femeninas: Storm, Dark Phoenix, Emma Frost, Mistique, Scarlet Witch…. monstruosas sin duda, herederas de la tradición occidental en al que la mujer es portadora del mal[4]. “En los inicios de los 60s Lee y Kirby crean un mundo de equidad de género sin precedentes”[5].

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Sin la seguridad de las galaxias lejanas, los tiempos remotos o las ciudades ficticias de Metrópoli o Gótica, los protagonistas del Universo Marvel coexisten con sus fans en un mundo real. Sin temor por el lado obscuro ni profecías míticas que aseguran la victoria del bien, los personajes de Marvel muestran toda su potencia obscura nacida del odio, el resentimiento y el miedo.

Me interesa trabajar los comics de Marvel como representaciones no polarizadas de los ideales humanos. Stan Lee y su equipo de creativos dan vida a una serie de historias y personajes donde los monstruos se vuelven héroes y los conceptos de maldad y bondad se vuelven puntos de vista. La soberbia, los vicios, la ira, la venganza y el odio son características propias de los superhéroes de Marvel, impactando a generaciones y generaciones de outcasters[6] identificados en la alienación de sus personajes favoritos.

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Yondu: Puedes engañarte a ti y a cualquiera. Pero a mí no me engañas. Sé quién eres.
Rocket: No sabes nada sobre mí, perdedor.
Yondu: Sé todo sobre ti. Sé que actúas como el más duro e infame, pero eres el que está más asustado.
Rocket: ¡Cállate!
Yondu: Sé que robas baterías que no necesitas y que ahuyentas a cualquiera que quiera soportarte, porque sólo un poco de cariño te recuerda lo grande y vacío que es ese agujero dentro de ti.
Rocket: ¡Te dije que te calles!
Yondu: Conozco a los científicos que te hicieron: nunca les importaste.
Rocket: Amigo, ¡hablo en serio!
Yondu: Como mis propios padres que me vendieron, ¡a su propio bebito!, como esclavo. Sé quién eres, chico. Porque eres como yo. [7]


[1] Gilles Deleuze, Félix Guattari. El Anti Edipo. Capitalismo y esquizofrenia. Barcelona, Paidos, 1985
[2] Sean Howe. Marvel Comics the untold story.
[3] Sean Howe. Marvel Comics the untold story
[4] Pandora en la antigua Grecia, Eva en el Génesis, las brujas y poseídas del medievo han sido representantes del mal en una época en la que se atribuyo al hombre y a Dios la bondad absoluta.
[5] Rebecca Housel. X-Women and X-istance. En: X-Men and Philsophy. Astonishing insight in the mutant X-verse. New Jersey, John Wiley &Sons, Inc. 2009. p 85
[6] outcasters: individuos marginados por la cultura predominante, sin derecho ni pertenencia, monstruos incomprendidos que generan castas o subculturas que desde los años sesenta han proliferado en las juventudes del mundo. Pachucos, hippies, yupies, nerds, emos, chakas, millenials, geeks…. celulas de una sociedad fragmentada ávidos de figuras de identificación en la cultura.
[7]Guardianes de la galaxia Vol. 2 (2017). Director: James Gunn. Guionista: James Gunn (basado en el comic de Marvel escrito por Dan Abnett y Andy Lanning) Internet Script DataBase.

 

El Monstruo Cibernético.

ultronSe abre al porvenir un nuevo capítulo en la historia del lado obscuro. El nuevo enemigo de la humanidad es la máquina. En 1968 aparece en la serie de Los Vengadores el supervillano Ultron. Inicialmente una inteligencia artificial creada por Hank Pym para conseguir la paz[1]. La respuesta de la máquina resulta en la premisa del retorno a lo inanimado. La paz es solo posible con la erradicación de lo humano. Terminator en 1984 retoma la idea de una raza de maquinas que aniquilan a la humanidad[2]. The Matrix en 1999 retoma la misma premisa donde las máquinas abusan y controlan al humano sin que este se percate[3]. Los humanos han sido cosificados; y ano son personas, son cosas, son objetos en vez de sujetos. Las máquinas toman el control y utilizan los cuerpos humanos como generadores de energía mientras las mentes se encuentran enchufadas a una red neuronal que reproduce una realidad virtual llamada Matrix.

La aniquilación de la raza humana ha sido un tema recurrente en la mitología antigua y en la literatura a lo largo de la historia de la humanidad. En la actualidad, podemos referirla  al recuerdo traumático y terrorífico del genocidio de la segunda guerra mundial (el mas reciente en la historia de la humanidad, más no el único ni el mas atroz), sin embargo, el hecho de que sea una maquina y no un humano quien lo ejecute plantea un cambio importante en la moralidad. Habrá que cuestionarse si las máquinas poseen psiquismo y son capaces de autoregular sus ejes de decisión desde una ética humana. La inteligencia artificial es claramente una mente científica al servicio de la razón… sin embargo, no tiene alma. ¿Acaso la máquina des-almada (sin alma y malvada) constituye la posible representación contemporánea del mal?

¿Alguna vez se organizó tanto, se edificó, se acumuló tanto y, simultáneamente, se estuvo alguna vez tan atormentado por la pasión de la nada, de la tabla rasa, de la exterminación total? En este tiempo en que las formas de aniquilación adquieren dimensiones planetarias, el desierto, fin y medio de la civilización, designa esa figura trágica que la modernidad prefiere la reflexión metafísica sobre la nada. El desierto gana, en él leemos la amenaza absoluta, el poder de lo negativo, el símbolo del trabajo mortífero de los tiempos modernos hasta su término apocalíptico.[4]

descargaPor otra parte, en los ochenta se populariza el cine gore y la figura del zombie, el muerto en vida[5]. Si bien la figura del zombie data de la novela de terror[6] tiene un gran auge en los inicios del siglo XX e inspira a escritores como Edgar Allan Poe o Lovecraft, llega al cine impacta como representación social hasta 1968 con la película La noche de los muertos vivientes de George A. Romero.

El zombie y la máquina constituyen representaciones de lo negativo, lo nulo, la ausencia de vida. El muerto en vida y la inteligencia artificial son monstruos contemporáneos que ya no representan lo destructivo ni lo maligno sino lo muerto, lo cosificado, el vacío. Cuerpos sin alma, psiquismo estancado.


[1] En la película de 2015, Avengers: Age of Ultron, se atribuye su creación a Tony Stark (IronMan) y Bruce Banner (Hulk). Sin embargo en el mundo del comic, fue creado por Hank Pym (AntMan). Ultron ha sido destruido y ha resucitado cada vez más poderoso aproximadamente 11 veces

[2] Gerard Jones, Killing monsters. Why children need fantasy, super heroes and make-believe violence. New York, Basic Books, 2002

[3] Jones, Killing monsters. Why children need fantasy, super heroes and make-believe violence

[4] Gilles Lipovestsky. La era del vacío. Ensayo sobre el individualismo contemporáneo. p 34

[5] Noël carroll, The philosophy of horror or paradoxes of the heart.

[6] la primera aparición del zombie como monstruo es en 1697 en la novela de Pierre Corneille de Blessebois El Zombie del gran Peru. La figura del muerto en vida surge en la religión vudú de Haiti.

[7] Le Goff. El orden de la memoria. El tiempo como imaginario

Alabanza del Mal: Convertirse en Monstruo

“El Lado Obscuro” es un concepto tomado de Star Wars donde lo obscuro es lo contrario de la luz en “La Fuerza”. En la mitología StarWariana el lado obscuro remite a la maldad, el odio y la muerte. Es la fuente de poder de los Sith, mientras que el lado luminoso remite al equilibrio positivo de todas las cosas vivas y los Jedi se alimentan de ella[1]. La lucha entre la bondad y la maldad esta presenta en cada época de la humanidad, en cada sociedad y en el psiquismo de cada ser humano.

El bien y el mal remiten juicios morales que varían de acuerdo a la época y la cultura. Sin embargo, algunos preceptos parecen no variar. El mal es dañino, el bien en benéfico. El mal es diabólico, el bien es divino.

En el caso de Star Wars, Anakin Skywalker antes de ser Darth Vader se debate entre el bien y el mal. Anakin es seducido por el lado obscuro de la fuerza a partir de su mentor, el Emperador Palpatine quien resulta ser un Lord Sith. La motivación de Skywalker para entregarse al lado obscuro es la posibilidad de vencer la muerte y así salvar la vida de la mujer que ama[2]. “Porque solo el lado obscuro puede vencer la muerte”. ¿Cuál es la relación entre la muerte y la maldad? ¿Por qué se le atribuye a la maldad suprema el poder sobre la muerte?

Star Wars constituye una ficción contemporánea que genera el efecto que en la antigüedad generaban las grandes religiones. Asistido por el mass media, invade de representaciones comerciales desde el castillo de Disney (gran monstruo capitalista). El otro fenómeno es el Universo Marvel[3]. Tanto George Lucas (creador de Star Wars) como Stan Lee (el genio detrás de Marvel) inventan mundos de ficción con intenciones revolucionarias que marcan sus respectivas épocas y desarrollan de maneras distintas nuevos conceptos alrededor del bien y del mal, de lo heróico y lo monstruoso.

En cuanto a la bondad de los superhéroes y la maldad de los supervillanos del Universo Marvel, ocurre un fenómeno interesante nunca antes visto en el mundo de los comics[4]. Los superhéroes tienen aspectos obscuros, monstruosos. Distan mucho de ser grandes imágenes de virtud como lo fueron los primeros superhéroes (inspirados todos por Superman). Y en los últimos tiempos sobre todo, han aparecido series (tanto en Marvel como en DC y otras casas de comics) héroes obscuros ponen su maldad al servicio de un bien común. Justicieros y vengadores cuyo principal poder es la ira que se rebelan ante un sistema que ha dejado de funcionar. La justicia pertenece solo al vengador y al mundo de la ficción[5].


[1] Daniel Malloy, Light Side, Dark Side, and switching sides: loyalty and betrayal in Star Wars. En: Irwin William (Ed.), The ultimate Star Wars and philosophy. You must unlearn what you have learned. West Sussex: Blackwell, John Wiley & Sons Ltd. 2016 pp 136-147
[2] Jason T. Eberl, “Know the Dark Side”: A theodicy of the force. En: Irwin William (Ed.) The ultimate Star Wars and philosophy. You must unlearn what you have learned. West Sussex: Blackwell, John Wiley & Sons Ltd. 2016. p 100-111
[3] Hago énfasis en el Universo Marvel por el contenido transgresivo y obscuro de sus historias y personajes. En DC Comics, Batman es el ícono del lado obscuro y aunque otras novelas graficas pueden ser incluso más obscuras (como el comic británico o las creaciones de Frank Miller, o el personaje de HellBoy por ejemplo), el Universo Extendido de Marvel al igual que Star Wars mantienen un vínculo dentro y fuera de la ley en tanto movimientos subversivos (publicaciones diversas) y parte del establishment (asociación con Disney, franquicias de películas y series de televisión)
[4] A excepción de Batman, quien en sus inicios fue víctima de la censura de la ley del comics
[5]Mark D. White, Superhumans ethics class with the Avengers. En: William Irwin (Ed.) The Avengers and philosophy. Earth´s mightiest thinkers. West Sussex: Blackwell, John Wiley & Sons Ltd. 2012. p 5-17

Dr. Jekyll & Mr. Hyde

La mayoría de los monstruos (en la literatura, el cine, la pintura y la escultura) representan eso siniestro de lo humano, proyectado afuera, en un cuerpo amorfo, deforme, deshumanizado. El Diablo, las brujas, los demonios y otros monstruos derivados en la literatura medieval, funcionan como elementos persecutorios que a la fecha aterrorizan a la humanidad.

El monstruo es la encarnación del lado obscuro de lo humano, proyectado afuera en una zona segura donde puede ser temido y destruido fuera del sujeto. La mayoría de los monstruos en la literatura y posteriormente en el cine siguen esta línea. Pero el verdadero monstruo habita en el interior.

La primera referencia de este tipo particular de monstruo es la novela El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson, publicado en 1886. Según los biógrafos de Stevenson, el problema del conflicto entre el bien y el mal al interior de una persona es un tema que el autor trabaja desde sus primeros escritos. Su educación en el aislamiento escoses fue estricta y religiosa. De niño era un ejemplo de bondad y de adolescente se torna “obscuro” y a decir de sí mismo “feo”. La escritura de El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde la realiza mientras padece tuberculosis y se enfrenta a la muerte. [1]

Dr. Jekyll es un medico reconocido, cuya vocación implica el cuidado de otros y la lucha contra la muerte. Mr. Hyde es un asesino y un monstruo. La trama de la novela (y sus múltiples representaciones teatrales y cinematográficas) envuelve al lector en el suspenso y la angustia del abogado Utterson, amigo de Jekyll, quien teme que su amigo sea víctima de una funesta relación con Mr. Hyde. Posteriormente se descubre que el médico había generado una formula con la cual “liberaba” su monstruo interior, Mr. Hyde que representaba sus deseos “viciosos”. Al no poder controlar al monstruo, Dr. Jekyll no encuentra otra solución que el suicidio y la confesión en una carta que deja a su amigo.[2] Mr. Hyde es el asesino que vive en el alma del médico. Y la única forma de detener su monstruosidad es asesinarlo.

La primera aparición cinematográfica de Dr. Jekyll y Mr. Hyde data de 1920 (34 años después de la publicación de la novela). Desde entonces y hasta 1990 se han producido 24 películas estadounidenses como adaptaciones del texto. Mr Hyde es el unico exponente de este tipo de monstruo interno que sale de control desde su nacimiento en 1885 hasta 1962[3], año en que Stan Lee y Jack Kirby dan origen a The Hulk.[4]


[1] Leonard Wolf. The essential Dr. Jekyll and Mr. Hyde. Ibooks New York. 2005. La traducción es mia.
[2] Wolf. The essential Dr. Jekyll and Mr. Hyde
[3] cabe señalar que en este amplio período, lo monstruoso se colca en la guerra y se consagra en la figura de Hitler y el nazismo como reencarnación del mismo Diablo
[4] Danny Fingeroth. Superman on the coach. what superheroes really tell us about ourselves and our society. Bloomsbyry, New York 2014. p 121