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En terapia con Agatha Hartness

Si bien Agnes es la villana de la serie, que busca a Wanda para arrebatarle su poder, en su búsqueda por entender su magia, hace las funciones de un terapeuta. Se involucra en el delirio y poco a poco va investigando como funciona y como se originó. Agatha está motivada por la envidia que Wanda le provoca para poder extraer su poder, pero en su indagación hace las funciones de un terapeuta acompañándola a reconstruir su historia.

El unico camino hacia adelante es hacia atras.

Los recuerdos traumáticos inician en su infancia, la noche que su casa fue bombardeada en Sokovia. Ese primer recuerdo contiene los elementos de las Sit-Coms que Wanda utiliza para diseñar el guión de su mundo ficticio. Ver la televisión en compañía de sus padres y hermano son los referentes de para Wanda de un lugar seguro. Y cae el bombardeo, todo queda destruido … su hermano la pone a salvo. Según Agatha ese fue su primer hechizo.

Al final de episodio te das cuenta que solo fue un mal sueńo, que no era real.

La siguiente puerta la lleva a los experimeintos de Hydra. El encuentro con la gema de la mente no le dio a Wanda su poder, tan solo le mostró en lo que se convertiría: La Bruja Escarlata. El trauma solo activo el potencial que ya estaba ahí.

El tercer recuerdo es ya como Vengadora, con Vision, quien ahora porta la gema de la mente. El se acerca tratando de darle alivio por la muerte de Pietro. Ella le dice que nada puede aliviarla que el dolor va a ahogarla. Vision la ancló a la vida, pero cuando él ya no estaba, la oscuridad la atrajo por completo.

El duelo es amor que persevera

En el encuentro con Wanda, Vision le dice que siempre ha estado solo así que no siente la ausencia. Es todo lo que ha conocido. Nunca ha vivido la perdida porque nunca a tenido un amado a quien perder. Pero ahora Wanda lo ha perdido a él.

En el ultimo recuerdo Wanda busca recuperar el cadáver de Vision y darle un funeral, él se lo merece, y ella también. Lo que Heyward le muestra es el cuerpo destrozado de Vision y le explica que están desmantelando un arma, que es su obligación legal hacerlo. Sutilmente le sugiere que ella tiene el poder de ponerlo de nuevo el línea o volverlo a la vida y por eso no puedo entregárselo. Ella dice que no es lo que pretende. Ella dice él es todo lo que tiene y Heyworth le indica que Visión no es suyo. Para S.W.O.R.D., su ser amado representa un arma de 3 millones de dólares de vibranio, no una persona.

Ya no te siento

Al recuperar sus recuerdos, Wanda está lista para afrontar no solo el trauma sino sobre todo, su identidad. Frente al quiebre psíquico, ella ha liberado a La Bruja Escarlata, la magia del caos. Ese poder que surgió del sufrimiento le permitió sobrevivir a cada uno de los traumas de su historia y ahora finalmente puede encarnarlo. Agatha buscaba este fin para arrebatarle el poder recién encontrado a Wanda, dejando de ser terapéutico.

Es magia del caos Wanda. Tu eres la Bruja Escarlata.

En terapia, este es uno de los objetivos de trabajo de reconstrucción histórica. Ante las peores situaciones que el humano pueda vivir, el psiquismo se protege construyendo imágenes nuevas de si. A esto le llamo sublimación del Lado Oscuro en la que el sufrimiento se transforma en voluntad de poder (Nietzsche) que libera el superpoder de El Monstruo. En el caso de Wanda, la magia del caos libera en ella a la Bruja Escarlata.

GOTHAM: Una ciudad oscura para el Caballero de la Noche

Cuando Bob Kane y Bill Finger crearon a Batman en 1939, dibujaron el contexto que el vigilante oscuro requería: Ciudad Gótica. En aquel entonces, Gótica representaba la decadencia de la promesa americana y el escenario de la Gran Depresión.

En la era Oscura, Gotham será el escenario de la cruda realidad del capitalismo gore. Término propuesto como referencia a la “reinterpretación dada a la economía hegemónica y global de los espacios (geográficamente) fronterizos.[…] nos referimos al derramamiento de sangre explicito e injustificado […] al altísimo porcentaje de vísceras y desmembramientos, frecuentemente mezclados con el crimen organizado, el género y los usos predatorios de los cuerpos, todo esto por medio de la violencia más explícita como herramienta de necroempoderamiento” (Sayak Valencia, Capitalismo Gore).

El crimen organizado, la violencia de las calles, la pobreza extrema contrastada con la extravagancia de la riqueza de una elite particular son los elementos que enmarcan la desesperanza en la cual nacieron los cómics. Esta imagen de una sociedad en decadencia ha cobrado vigencia en cada era y cada artista que ha participado en la estética de Góthica ha conservado estas características. Ochenta años después, Ciudad Gótica sigue siendo el escenario de la sociedad contemporánea que ha fallado en sostener al ciudadano y proveer de un ambiente suficientemente bueno para el desarrollo de una sana subjetividad.

Gótica es la metáfora cristalizada de la oscuridad en la decadencia de una sociedad que falla como prójimo en la asistencia del otro y genera el escenario perfecto para gestar La Maldad. El completo abandono de las instituciones, la corrupción del poder y la desigualdad financiera ofrecen todos los elementos para el desarrollo del odio, la envidia y los deseos de retribución.

Recientemente, Fox desarrollo la serie Gotham donde la ciudad es la protagonista del devenir de los personajes que contribuyen a la batimitología.

VISION´s Endgame: ¿Dime qué soy?

En un post previo, trabaje el origen de Visión tanto en los cómics como en el MCU (VISIÓN: Soy el que soy.) indicando que su personaje es a la vez monstruoso y visionario. En la serie WandaVision, veremos su evolución en la mirada femenina y deseante de Wanda que contrasta significativamente con la herencia masculina de su origen (Stark, Banner, Thor, incluso J.A.R.V.I.S. y Ultrón depositan en el androide sus propias aspiraciones desde un claro narcisismo varonil).

Resucitado por el amor de su vida, Visión cobra conciencia por sí mismo y comienza a dudar de la realidad que lo rodea. Por una parte nos muestran las dinámicas normales de un matrimonio, las parodias de la pareja idealizada de los años cuarentas y la evolución de los roles de género. Como toda pareja, comienzan a tener claras diferencias ante la paternidad y la familia extendida. Agatha interviene para hacerlo dudar de su mujer. El trasfondo de las dudas de Visión no son sobre la crianza de los chicos o incluso la llegada del cuñado; él duda de ella y al desarrollar conciencia propia, funciona como la parte neurótica de Wanda, cuestionando la alucinación.

Cuando Vision comienza a darse cuenta que Wanda está controlando la realidad y a los ciudadanos de WestView, descubre que de alguna manera puede despertarlos. Recibe el correo de Darcy mencionando la Anomalía Maximoff y tiene que confrontar a su mujer.

No puedes controlarme como controlas a los demás. ¿Qué es la anomalía Maximoff? Quiero creer que esto inicio como algo inconsciente pero en algún momento te diste cuenta…… La gente está sufriendo…. Deja de mentirme.
Todo esto es para nosotros así que déjame manejarlo.

¿Que hay afuera de WestView? No quieres saberlo confía en mí.
Tú no puedes decidir eso por mí. Nunca me habías hablado así antes… ¿Antes de que? no recuerdo nada antes de WestView, no sé quién soy, tengo miedo.
Eres mi esposo eres el padre de Billy y Tommy.
No sé cómo empezó todo esto. Pero Wanda lo que estás haciendo está mal.

Vision está decidido a investigar. Él es la parte sana de Wanda que busca deconstruir la alucinación y volver a la realidad. Así llega al borde del Hex donde Agnes lo confronta a él con la realidad de la que Wanda quiere protegerlo: él está muerto. Al atravesar el Hex, su cuerpo colapsa, despertando el poder de su hijo Wikan, él único que lo escucha gritar en ese momento. Para protegerlo, Wanda debe extender el Hex y mantenerlo a distancia.

Vision finalmente habla con Darcy quien le reconstruye su historia y concluye que él y Wanda se aman y pertenecen juntos. Aunque Wanda lo ha mantenido a distancia y pone barreras para que vuelva con ella, él sabe que es el único que puede ayudar a su mujer en su duelo.

Cuando Visión se enfrenta a La Visión Blanca, confronta su noción de existencia: yo no soy Visión, solo soy un Visión condicional. El dialogo sobre la identidad metafísica: las partes fisicas que soportan una idea, el cuerpo que sostiene un ser, el todo y sus partes. Visión Blanca tiene el cuerpo del androide pero no tiene la gema de la mente; Vision no tiene nada pero conserva la esencia que Wanda preservó. Somos nuestros recuerdos, al restaurar los datos en la memoria de Vision Blanco, le devuelve su sentido de ser.

Visión sabe que lo correcto es que Wanda libere al pueblo de WestView lo cual implica su inexistencia y la de sus hijos. En la despedida, se miran, se toman de la mano y Visión necesita saber antes de irse: ¿Qué soy?

Tu Vision eres la parte de la gema de la mente que vive en mi. Eres un cuerpo de cables y sangre y hueso que yo cree…. Eres mi tristeza …. y mi esperanza … pero sobre todo eres mi amor.
He sido una voz sin cuerpo… un cuerpo pero no humano, y ahora, un recuerdo hecho realidad, quien sabe que seré después.
Hemos dicho adiós antes… y diremos hola de nuevo.  Hasta pronto, cariño.

Superpoderes y monstruos sublimes -PRIMERA PARTE – Batman y Nietzsche.

Estoy convencida que si Nietzsche hubiera tenido la oportunidad de experimentar la estética del cómic se habría fascinado. El héroe monstruoso de la era de plata y el antihéroe de la era oscura son la cristalización de la tragedia y la transmutación de todos los valores que el filosofo planteaba para enfrentar el nihilismo. Para muchos consumidores de cómics, esto es una realidad, la experiencia que el cómic ofrece es la posibilidad de encontrar nuevos objetos y nuevas metas a situaciones que podemos calificar nihilistas y/o mortíferas.

Cabe aclarar que no todos los personajes del cómic cumplen con la propuesta de sublimación de la oscuridad, sin embargo, la experiencia estética del consumidor de cómics si ofrece tal posibilidad para el individuo que, sin saberlo, lo requiere. Las narrativas de estas publicaciones (y sus respectivas franquicias fílmicas y televisivas) presentan el ritmo neobarroco de una tragedia continua. El protagonista no descansa nunca. Batman y Superman, pioneros en estas narrativas, llevan 90 años sin ver satisfechas sus deseos de bienestar y venganza.

La causa del placer no es la satisfacción de la voluntad (me interesa combatir especialmente esta superficial teoría, la absurda moneda falsa psicológica de las cosas cercanas), sino el hecho de que la voluntad quiere avanzar y es siempre nuevamente dueña de lo que se encuentra a su paso. El sentimiento gozoso se encuentra precisamente en la insatisfacción de la voluntad, en el hecho de que la voluntad no vive satisfecha si no tiene enfrente un adversario y una resistencia. El ≪hombre feliz≫: ideal del rebano. (Nietzsche, La Voluntad de Poder. Ensayo de una transmutación de todos los valores)

La voluntad de los personajes en los cómics definitivamente cumplen con este querer avanzar adueñándose de todo cuanto encuentra a su paso, siempre hay adversarios y resistencia, su tragedia consiste en no poder ser parte del rebaño. Muchos usuarios de comics se viven también de esta forma: alienados del rebaño que es la especie humana, y encuentran en este mundo un sentido a una vida que con facilidad se torna aburrida y vacía.

El primer personaje que ofreció la fórmula del superhombre nietzcheano no es Superman, es Batman. Creado por Bob Kane y Bill Finger en 1939, el vigilante de ciudad gótica representa la voluntad de poder y el espíritu de la venganza contrapuestos al nihilismo de su alterego, Bruce Wayne. El primer Batman era un personaje violento creado para un público adulto que buscaba historias de detectives y superhéroes. El encargo que Kane recibió fue justo ese: crear un personaje con la fórmula del superhéroe que vendía tan bien en Superman pero con un giro policiaco. Su inspiración fue la novela negra con contenidos violentos y eróticos no apta para el público infantil. La colección de villanos hizo gala de la influencia de las historietas de terror y la precaria psicología “forense” que intentaba una aproximación a la mente criminal.

Bruce Wayne es un huérfano al igual que Kal-El. A diferencia del extraterrestre, Wayne es humano y está lejos de sentir la compasión cristiana que el criptoniano proclama hacia la debilidad de la humanidad. el símbolo del murciélago es una representación del miedo de Bruce. A diferencia de Superman cuyo símbolo pretende dar esperanza a la humanidad, la batiseñal pretende atemorizar a los criminales. Wayne de transforma en lo que él mismo más teme. Bruce sublima su miedo creando un símbolo que representa lo que él más teme y libera su voluntad de poder abrazando su resentimiento y deseos de venganza. Posteriormente Batman fue víctima de la censura y tuvo que alinearse al código binario del Bien y el Mal, pero la publicación mantuvo siempre un halo oscuro en la construcción de sus villanos.

Frank Miller y Alan Moore retoman los orígenes oscuros de Batman en The killing Joke y la saga Caballero de la Noche, mismas que inspira las películas de Batman de Chistopher Nolan y el Joker de Todd Phillips. A partir de este momento, la batimanía será cuna de representaciones oscuras sublimadas impregnadas de voluntad de poder.

WINTER SOLDIER’s Endgame: El Lobo Blanco es libre

James Barnes fue el mejor amigo de Steve Rogers desde niños. Crecieron juntos en Brooklin en los años 40s y fueron juntos a la Guerra. Bucky era el prójimo que asistía al desvalido Steve en su juventud, fue su aspiración heroica para ir a la guerra y la motivación para lanzarse al frente de batalla a rescatarlo y finalmente perderlo en la persecución contra Red Skull. [Ver CAPITÁN AMÉRICA: Masoquismo e Identidad (1 de 4) y CAPITÁN AMÉRICA: Devenir un héroe (2 de 4)] Ambos son dados por muertos.

El cuerpo de James fue recuperado por HYDRA para experimentar con él y volverlo un arma. En otros posts he trabajado la relación entre estas ficciones y algunas realidades como el maltrato infantil, la trata de personas o la pertenencia a grupos extremistas [Ver NEBULA: La envidia de la otra mujer, ROCKET RACCOON: “¡Yo no pedí que me convirtieran en un monstruo!” (2 de 3), Wolverine: (3 de 4) Errancia y Violencia]

El Soldado del Invierno suplantó a Bucky Barnes durante 80 años a lo largo de los cuales cometió un sin fin de asesinatos en calidad de “zombie cibernético”.

Steve lo reconoce y se empeña en hacerlo volver de su programación letal, cediendo esa posibilidad a los wakandianos. En Infinity War vemos a Bucky que ha dejado de ser el Soldado del Invierno para convertirse en el Lobo Blanco y pelear una nueva guerra al lado de su amigo Steve.

Bucky blipea y regresa a combatir a Thanos en Endgame. Cuando Steve regresa en el tiempo a regresar las gemas del infinito, James sabe que no volverá y logra despedirse. Trágicamente, recupera su identidad para volver a perder a su amigo, él único prójimo con el que podría compartir.

No es de sorprender que en su presentación en la serie Falcón y el Soldado del Invierno lo vemos en terapia. James no solo tiene que adaptarse a la nueva realidad después del blip, sino a una nueva vida siendo dueño de si mismo habiendo perdido 80 años de su vida.

Más allá de la pérdida, los temas a elaborar para Bucky son la soledad y la pertenecía. En su proceso terapéutico busca la reconciliación con sus víctimas en una necesidad de saldar cuentas con su propia deuda de culpa. Pero ante todo, debe dejar de ser el Soldado del Invierno para apropiarse de su cuerpo y su historia sanando como el Lobo Blanco.

WandaVision: una aproximación al fenómeno psicótico como sostén de la vida.

WandaVision marca en inicio de la cuarta fase del MCU mostrando la evolución de los personajes después de Endgame. Cinco años después de Infinity War, la mitad de la población que fue desaparecida con el chasquido de Thanos volvió con el chasquido de Hulk. Wanda Maximoff y Mónica Rambeau fueron personajes blipeados y al igual que otros, tendrán que readaptarse a un futuro en el que sus personas amadas ya no están.

La serie nos cuenta dos realidades paralelas. Una que ocurre en la televisión al interior de WestView y otra en la vida real, en las afueras del pueblo. La realidad que vemos en televisión es literal la historia que Wanda se cuenta y vuelve real a diferencia de lo que realmente está pasando en el mundo perceptual. Este es un fenómeno común en los humanos. Todos nos contamos una versión de la realidad y vivimos desde ese guion interno. Cada vez que algo de la realidad perceptual amenaza con hacerse presente, Wanda literalmente edita la transmisión para preservar su ficción. El psiquismo normal funciona de la misma forma.

Si bien todos los humanos nos contamos historias paralelas, hay grados de distanciamiento con la realidad perceptual… entre más se aleje mi narrativa interna de la realidad, más difícil me será adaptarme. Entre más peligrosa me resulte la realidad, más tendré que distanciarme de ella. El grado de ficción que Wanda provoca amerita el titulo de psicosis.

Hablar de psicosis es un tema delicado. Típicamente el termino se utiliza para designar los padecimientos mentales en los cuales se pierde el contacto con la realidad perceptual. (En post anteriores he abordado esta problemática: THANOS: Psicosis, maldad y Muerte ó Jean Grey (3 de 4): Evolución del Fénix. PARTE DOS – Famke Janssen´s X-Men) La psiquiatría atribuye este quiebre a un desequilibrio bioquímico del cerebro (lo cual definitivamente ocurre) mientras algunos psicoanalistas han propuesto que se trata de una última defensa ante una realidad insoportable y por lo tanto traumática (siendo la defensa psíquica lo que provoca el desequilibrio bioquímico). Cuando la realidad perceptual es demasiado peligrosa, el psiquismo se desconecta de ésta (mecanismo conocido como disociación) y en ocasiones requiere producir una realidad alterna. Esta producción se conoce como fenómenos psicóticos y consisten fundamentalmente de tres registros: la alucinación (alteración sensoperceptual), el delirio (alteraciones en el pensamiento) y el aplanamiento afectivo (anestesia a los estímulos del mundo).

No eres mi amiga, eres una intrusa y quiero que te vayas.

Lo que vemos en las transmisiones de televisión de WandaVision equivale a la producción de la alucinación. Como vemos más adelante, los contenidos de la ficción proceden de la realidad perceptual pero son modificados en la alucinación para volverlos soportables. Mónica descubre que Wanda re-escribe la realidad.

Tengo lo que quiero y nadie me lo quitará de nuevo.

El paciente literalmente edita su realidad y expulsa aquello que le resulta peligroso como ocurre con Geraldine/Mónica cuando le recuerda a Wanda sobre Ultron y la muerte de Pietro. Esta irrupción de la realidad provoca una reacción violenta en la cual Mónica es expulsada del Hex. Cuando intentan atacarla con el dron armado, Wanda sale del Hex y enfrenta esa realidad que literalmente la amenaza.

Por último, el relato que Mónica hace al salir del Hex es muy interesante. Todos los habitantes son influidos por la magia del caos de Wanda. Todos ellos sienten su dolor y escuchan su voz en sus cabezas diciéndoles que hacer. La experiencia del psicótico suele ser similar, un dolor insoportable y voces que me hablan y me dicen que hacer o lo que la gente está pensando de mi. Lo que intento transmitir es que vivir en el mundo ficticio de la psicosis tiene un costo muy alto en términos de sufrimiento ya que el dolor no logra tramitarse tornándose terrorífico, acumulándose en el cuerpo, provocando respuestas exageradas, incongruentes y a veces violentas.

Lex Luthor: Interrogando al villano.

En las tramas infantiles, los héroes son los protagonistas encarnando los valores de una cultura dada. Superman es el símbolo de esperanza que el pueblo norteamericano necesitaba en la Gran Depresión. En esa época, Luthor como antagonista del héroe kriptoniano, representaba la arrogancia que han sido desde la antigüedad rasgos de maldad. Lucifer es quizá el personaje más famoso por desafiar a Dios -su padre- desde la soberbia, encarnando durante siglos la figura del Mal. Conforme han cambiado las épocas (y conforme hemos crecido), los villanos nos pueden resultar más interesantes y más humanos que los héroes. Tratar de entender La Maldad de un personaje ofrece debates interesantes, mientras que la Bondad del héroe puede parecernos aburrida o inverosímil.

Al interrogar la maldad de Luthor, podemos diferenciar su monstruosidad de su malicia ambas derivadas de su destructividad. La inteligencia superior de Lex es el origen de su alienación. Inicialmente incitada por sus padres, es después el motivo de su exilio, abriendo ese abismo en el cual se sabe incomprendido. Luthor es un alienado, un inadaptado social incapaz de leer los códigos de otros humanos. Estas características lo hacen propicio a cultivar lo mortífero generando la falta de empatía y la cosificación de sí mismo y de otros con su correspondiente utilización maquiavélica. Pero Luthor no presenta en su infancia ni maltrato, ni conductas asociales. Su privación corresponde al desfase entre sus capacidades intelectuales y la falta de comprensión del mundo que lo rodea.

Aunque Lex es un personaje ficticio, en la clínica con pacientes de elevada inteligencia se corrobora el sentimiento de extrañeza y dificultad para la empatía con humanos “normales”. La psicología ha desarrollado amplias investigaciones sobre la correlación entre la inteligencia y la empatía, mostrando que los niños superdotados que no reciben atención a temprana edad suelen presentar dificultades para entender a otros, así como rasgos narcisistas y aislamiento social.

La falta de pertenencia hace del joven Luthor un segregado social. Se refugia en la ciencia y la tecnología ya que se identifica más con las cosas que con las personas. Esta identificación con la cosa maquínica, no humana se observa en varios personajes. En el caso de Lex, dado su narcisismo, su fascinación por la tecnología tiene una connotación casi fetichista que lo lleva a percibir a las personas también como objetos presentando comportamientos utilitarios que imposibilitan el vínculo con un prójimo humano. Tony Stark y Bruce Wayne comparten con Luthor esa fascinación por la tecnología. Stark sobre todo, comparte las características narcisistas de Lex pero a diferencia de éste, Tony busca prójimos en sus máquinas a las cuales da un trato humano (a diferencia de Luthor que trata a los humanos como máquinas).

Durante su infancia y adolescencia, el joven Luthor comienza a sublimar la oscuridad que lo habita en la creación de tecnología. El sufrimiento que le provoca la alienación deviene en la construcción de la coraza narcisista que recubre su mal-estar sublimando en el más estricto sentido freudiano la tensión pulsional hacia el conocimiento. Eventualmente construirá un traje, una armadura que lo dota de los poderes que Superman posee, siendo capaz de enfrentarlo en un duelo justo.

Desde esta perspectiva es el encuentro con Superman lo que propina la herida que lo lleva a devenir un monstruo envidioso pero no del todo malvado. La paranoia característica de la maldad en Luthor se encuentra focalizada en su enemigo. Y dado que éste no cristaliza en la realidad una amenaza, Lex debe construir una narrativa que sostenga su berreo ante la herida narcisista de no ser omnipotente y la envidia de que Superman si lo sea. Conforme el personaje evoluciona, buscará retribución y su odio hacia la humanidad con el deseo de dominación devendrán de la frustración de no encontrar resonancia a su sentir entre el resto de los humanos que idolatran al kriptoniano.

En su necesidad de pertenencia, creará grupos delictivos con los que comparte el odio hacia Superman y participará del crimen organizado donde encuentra adeptos a sus ideales. Luthor logra consolidar su narcisismo en el reconocimiento de otros miembros del Sindicato del Crimen del cuál es claramente dueño y líder. Las características de Lex permiten que en las publicaciones de la era oscura aparezca como presidente de los Estados Unidos e incuso como aliado de Superman transformándose de villano a antihéroe en un giro sublimatorio de su genio maligno.

FALCON’s Endgame: Rivalidades filiales

Recientemente se estrenó The Falcon and The Winter Soldier, la segunda producción de la cuarta fase del MCU, protagonizada por los dos mejores amigos del Capitan America. Parece que la serie tratará del legado de Steve y al igual que WandaVision sigue mostrando lo difícil que es sobreponerse a la pérdida.

La serie nos muestra este nuevo orden mundial después del blip y los problemas para reubicar a la gente que volvió después de 5 años. Vemos un mundo que, tal y como Thanos buscaba, se unió y logró alguna armonia. Los menos favorecidos encontraron un lugar en el mundo y la gente en general se adaptó a la nueva realidad donde había más recursos e igualdad.

Sam Wilson regresa del blip para toparse con un mundo en el que no puede pagar sus deudas y aunque sea un Vengador y todo el mundo lo reconozca, no es sujeto de crédito en el banco. Su hermana le reclama que ella tuvo que hacerse cargo de todo en su ausencia y todo cambio.

A pesar de esta nueva realidad, Sam está consternado por la ausencia de Steve. En un acto de respeto, regresa el escudo que su amigo le dejó y no se atreve a ocupar su lugar. Lo que Sam no sabe es que al Estado no le importa el sujeto, necesita el Símbolo que Capital America representa y sustituyen a Steve por John Walker.

Desde la presentación del personaje en Capitán America: Soldado del Invierno, Sam se ha mostrado como un especialista en duelo. Como guía del grupo de autoayuda para soldados, se acerca a Steve pretendiendo entender lo que Cap ha perdido. Desde esos primeros encuentros, Steve parece ver algo en el joven soldado volviéndose su primer amigo humano-no-vengador desde Bucky.

Pero justamente Sam siempre ha estado a la sombra de James, el amigo perdido de Steve. Paradójicamente, se vuelve fugitivo de la ley para ayudar a Steve a salvar a Bucky.

La rivalidad entre Sam y James deriva de la competencia por la amistad con Steve. Entregar el escudo es algo que Bucky le reclama pero aunque entre ellos no haya una amistad, tendrán que unir fuerzas en contra de un nuevo enemigo: John Walker como impostor de lo que Capitan America representa para ambos.

WANDA´s Endgame: Trauma y disociación.

En posts previos trabajé el impacto – traumático – de Thanos en cada uno de los personajes del MCU (ver links al final) mismo que vimos en la película Endgame. Debido al COVID 19, tuvimos que esperar un año para ver la continuación de las historias de los personajes que blipearon. La serie WandaVision nos muestra como la Bruja Escarlata tuvo que afrontar dicho trauma.

En Infinity War, Thanos “le quitó todo lo que amaba”. Cuando ella regresa del Blip, se une a la batalla, le pone una paliza al Titan Loco que ni siquiera la reconoce, ganan la guerra, asiste al funeral de Tony y parece tranquila con Hawkeye pensando que tanto Visión como Nat deben saber que ya todo está bien. Una de las partes más difíciles del duelo es tratar de seguir con tu vida a pesar de la pérdida. Wanda intenta recuperar el cadáver de Visión para darle sepultura; poner al muerto en un lugar es un ritual importante para los que tienen que vivir con su ausencia.

La imagen del cadáver de su amado destrozado y la confrontación de “ya no sentirlo” parecen detonar en Wanda la precariedad de su historia traumática. Se despide de Visión y se dirige a los suburbios. Encontrándose sola, el poder que la habita emana de su rabia y su dolor protegiéndola con una alucinación que le permite soportar la pérdida en una realidad alterna. Tal como le dice al falso Pietro “Completamente sola y vacía. Sola en una completa inexistencia“. Este vacio la lleva a secuestrar a un pueblo entero para recrear su mundo ideal estilo Sit-Com televisivo (o telenovela latinoamericana).

El antecedente en los cómics es House of M. En la versión original del personaje, Wanda manipula su propia biología para engendrar dos hijos y tener una familia propia con Visión. En una trama muy compleja de magia y ciencia ficción, los hijos le son arrebatados ya que no debían existir. Esta pérdida la lleva a la locura y en un exabrupto de frustración, mata a Visión y a varios de sus compañeros vengadores sumiéndose después en una grave depresión que dados sus poderes se torna altamente peligrosa para la humanidad. Ante el peligro que el descontrol de la bruja representa, sus propios amigos Vengadores piensan la posibilidad de matarla. Su hermano al enterarse recurre al padre Magneto para salvar a Wanda lo cual termina en un plan macabro para manipularla a que altere la realidad creando un mundo en el que los mutantes gobiernan sobre los humanos.

La pérdida de Visión en el MCU es un episodio traumático que remueve en Wanda las heridas infantiles de abandono y alienación. No es solo la pérdida lo que desata el desequilibrio mental de la bruja, es la culpa: ella mató a Visión y su muerte no tuvo un sentido. El asesinato del ser amado es imperdonable provocando la ira contra el sí mismo en la autoreproche, pero el sinsentido de la acción regresa al sujeto a la dimensión oscura del caos ante la propia destructividad. En Wanda, esta regresión libera la magia del Caos. Visión le pide a Wanda que lo mate en un sacrificio necesario para salvar el mundo. Sobre esa premisa ella accede, lo mata para ver como Thanos revierte el tiempo, obtiene de Visión lo que quería y lo asesina de nuevo frente a sus ojos. La impotencia frente a la escena provoca en la bruja un quiebre mental y aunque obtiene su venganza al derrotar al villano, se queda nuevamente sola y sin recursos para afrontar el duelo.

Cuando el cadáver mecánico de Visión le es negado, Wanda pierde el contacto con la realidad generando una alterna en la cual puede tener una vida normal con su esposo en los suburbios y tener una familia. La alteración de la realidad funciona como la alucinación: provoca un fenómeno onírico en el cual la ficción se impera sobre la percepción.

TODOS LOS POSTS DE ENDGAME:

IRONMAN: The Endgame

STEVE ROGER´s Endgame: Vivir la vida que Tony me decía…

HULK´s Endgame: Monstruosidad Sublimada

THOR´s Endgame: El fracaso de un Dios

BLACK WIDOW´s Endgame: El Sacrificio

HAWKEYE´s Endgame: Ronin y la venganza

ROCKET´s Endgame: Recuperar a mi familia

NEBULA´s Endgame: Culpa y Reparación

SCOTT LANG´s Endgame: Esperanza e Ingenuidad

THANOS´Endgame: La inevitable mortalidad

Lex Luthor: la envidia a Dios en el devenir del mal.

La primera aparición de Alexander Joseph Luthor data de 1940. Creado por Jerry Siegel y Joe Shuster, al igual que Superman, para ser su archienemigo. Si el kriptoniano fue la fuente de inspiración para los primeros superhéroes, Luthor es el arquetipo del humano poderoso cuya voluntad de poder lo lleva al desarrollo científico y tecnológico transformando su realidad y su persona pretendiendo ser todopoderoso, como Dios. El personaje original era un científico loco obsesionado con competir contra el Kriptoniano y derrotarlo. Posteriormente el personaje ha evolucionado con las contribuciones de los múltiples escritores y dibujantes que le han dado vida.

Alexander es el primogénito de una de las familias fundadoras Metrópolis. Por siglos, los Luthor desarrollaron grandes corporaciones que mantenían la economía de su ciudad. La riqueza y opulencia combinadas con una inteligencia superior hicieron de Lex un hombre soberbio y arrogante. Los padres preocupados ante las actitudes del chico lo envían al campo a vivir con una tía para que aprenda la vida humilde. Toda la construcción del personaje obedece a los referentes judeo-cristianos del pecado y la maldad: el exceso de poder, la inteligencia superior, la falta de humildad. El narcisismo de Luthor es su marca personal. El exilio al campo para aprender la humildad recuerda la expulsión de Lucifer, el ángel favorito de Dios del Paraíso. Y al igual que con el personaje bíblico, lejos de recibir la lección, Lex comienza a gestar un resentimiento hacia sus padres por su rechazo e incomprensión. Alienado, solo e incomprendido, el joven se refugia en la ciencia y la tecnología. Cuando Superman se revela, Lex se siente confrontado ante un ser superior a él, un extraterrestre que desafía su sentimiento de omnipotencia narcisista y por lo tanto amenaza su propia identidad.

En la versión de los años 60s Lex y Clark son amigos en Smallville. Lex admira a Superboy hasta que tras un accidente que él mismo provoca, el kriptoniano destruye su laboratorio tratando de salvarlo. Ante este evento Luthor acusa a Superboy de destruir sus proyectos científicos por rivalidad, siendo el inicio de su enemistad. Esta historia de origen es la clásica construcción esquizoparanoide de la atribución del mal-estar al Otro, en este caso a Superman, justificando las acciones para destruirlo.

El narcisismo de Lex se ve amenazado por la presencia de Superman. En vez de admirar al superhéroe y volverlo una figura de identificación como el resto de la humanidad, Luthor lo envidia y busca destruirlo. Su obsesión con el criptoniano es el núcleo de su Maldad. A partir de su rivalidad con el héroe, todo lo que tenga que hacer para vencerlo serán medios justificados para un fin. Luthor recurre a las justificaciones de una supuesta moral superior para sostener su narcisismo herido por el superhéroe.

En la mayoría de las versiones del personaje, Lex es un psicópata de libro: sin empatía, utilitario, maquiavélico y con sed de poder. Y en todos los casos, su motivación es siempre la misma: vencer a Superman. En el camino, desarrolla habilidades criminales de cuello blanco cuya finalidad última es combatir al ídolo de la ciudad.