Batman: El detective de Bob Kane

Como todos sabemos, los padres del pequeño Bruce Wayne son víctimas de la violencia y el crimen, provocando el surgimiento del Caballero de la Noche. En las diferentes versiones del acontecimiento, Thomas y Martha Wayne son aparentemente asesinados fortuitamente, pero al paso del tiempo Bruce describe que su muerte fue parte de un plan macabro de quienes ostentan el poder en la ciudad y para quienes los Wayne representaban un obstáculo. La orfandad con la que Bruce se confronta le es por completo desconocida.

Criado con los privilegios de la clase favorecida, el joven Wayne vivencia por primera vez la carencia en ese callejón oscuro frente al cadáver de sus padres. A diferencia de los villanos que enfrentará a lo largo de casi un siglo de historietas, programas de televisión y películas, Bruce tuvo un desarrollo sólido en sus primeros años y una serie de prójimos que lo asistirán en su asenso como antihéroe y vigilante de Gótica. Los menos afortunados devienen villanos, arrebatados también de la posibilidad del reconocimiento heroico.

La noción del trauma infantil es el núcleo de la construcción del personaje de Batman. A decir de Bob Kane, creador del personaje, “no se nos ocurre nada mas traumático que ver morir a tus padres frente a tus ojos“. La primera aparición de la historia de origen de Batman data de 1939 en el número 33 de Detective Comics: “La leyenda de Batman – quien es y como devino quien es” en la cual bastaba con mostrar el asesinato fortuito de los padres para justificar la necesidad de reivindicar la muerte de los padres como motivación para volverse el vigilante de Ciudad Gótica. En esta versión es la ira el afecto desplazado en la construcción de Batman: la reivindicación a diferencia de la venganza pretende dar sentido a un acontecimiento que deja al sujeto en la impotencia absoluta. Al atribuir un juicio a tal evento, la necesidad de justicia deviene en el deseo de venganza.

El primer Batman busca la venganza como retribución del daño sufrido, y construye su identidad para atemorizar a los delincuentes. Su construcción proviene de la oscuridad más profunda del humano: el miedo y la ira que buscan la retribución como si al destruir aquello que provocó el dolor realmente se reparara el daño. Esta configuración corresponde al odio primitivo y hace de Bruce Wayne un personaje casi sociopático cuyas características no distan mucho de los villanos. Lo que hace de Batman un héroe es un código moral que le impide matar y en ese sentido se auto-prohibe la consolidación de su venganza.

En los años sesentas, esta versión tendrá que matizarse poniendo el énfasis en la protección de otros como no pudo hacerlo con sus padres y no solo en la venganza personal. Este es el comportamiento heroico que deviene de lo que se ha denominado culpa del sobreviviente. Dicha configuración se sostiene en la noción clásica de la tendencia al bien y la represión de los afectos oscuros. La transformación en lo contrario permite que la ira y el odio se manifiesten como deseo de cuidado de los más necesitados, con la consecuente retribución narcisista de la admiración y el reconocimiento del otro. Esta es la versión censurada de Batman, que se mantendrá en la era de Plata en la que Superman y sus demás superamigos busca el bien mayor siendo parte de la liga de la justicia.

GOTHAM: Una ciudad oscura para el Caballero de la Noche

Cuando Bob Kane y Bill Finger crearon a Batman en 1939, dibujaron el contexto que el vigilante oscuro requería: Ciudad Gótica. En aquel entonces, Gótica representaba la decadencia de la promesa americana y el escenario de la Gran Depresión.

En la era Oscura, Gotham será el escenario de la cruda realidad del capitalismo gore. Término propuesto como referencia a la “reinterpretación dada a la economía hegemónica y global de los espacios (geográficamente) fronterizos.[…] nos referimos al derramamiento de sangre explicito e injustificado […] al altísimo porcentaje de vísceras y desmembramientos, frecuentemente mezclados con el crimen organizado, el género y los usos predatorios de los cuerpos, todo esto por medio de la violencia más explícita como herramienta de necroempoderamiento” (Sayak Valencia, Capitalismo Gore).

El crimen organizado, la violencia de las calles, la pobreza extrema contrastada con la extravagancia de la riqueza de una elite particular son los elementos que enmarcan la desesperanza en la cual nacieron los cómics. Esta imagen de una sociedad en decadencia ha cobrado vigencia en cada era y cada artista que ha participado en la estética de Góthica ha conservado estas características. Ochenta años después, Ciudad Gótica sigue siendo el escenario de la sociedad contemporánea que ha fallado en sostener al ciudadano y proveer de un ambiente suficientemente bueno para el desarrollo de una sana subjetividad.

Gótica es la metáfora cristalizada de la oscuridad en la decadencia de una sociedad que falla como prójimo en la asistencia del otro y genera el escenario perfecto para gestar La Maldad. El completo abandono de las instituciones, la corrupción del poder y la desigualdad financiera ofrecen todos los elementos para el desarrollo del odio, la envidia y los deseos de retribución.

Recientemente, Fox desarrollo la serie Gotham donde la ciudad es la protagonista del devenir de los personajes que contribuyen a la batimitología.

Superpoderes y monstruos sublimes -PRIMERA PARTE – Batman y Nietzsche.

Estoy convencida que si Nietzsche hubiera tenido la oportunidad de experimentar la estética del cómic se habría fascinado. El héroe monstruoso de la era de plata y el antihéroe de la era oscura son la cristalización de la tragedia y la transmutación de todos los valores que el filosofo planteaba para enfrentar el nihilismo. Para muchos consumidores de cómics, esto es una realidad, la experiencia que el cómic ofrece es la posibilidad de encontrar nuevos objetos y nuevas metas a situaciones que podemos calificar nihilistas y/o mortíferas.

Cabe aclarar que no todos los personajes del cómic cumplen con la propuesta de sublimación de la oscuridad, sin embargo, la experiencia estética del consumidor de cómics si ofrece tal posibilidad para el individuo que, sin saberlo, lo requiere. Las narrativas de estas publicaciones (y sus respectivas franquicias fílmicas y televisivas) presentan el ritmo neobarroco de una tragedia continua. El protagonista no descansa nunca. Batman y Superman, pioneros en estas narrativas, llevan 90 años sin ver satisfechas sus deseos de bienestar y venganza.

La causa del placer no es la satisfacción de la voluntad (me interesa combatir especialmente esta superficial teoría, la absurda moneda falsa psicológica de las cosas cercanas), sino el hecho de que la voluntad quiere avanzar y es siempre nuevamente dueña de lo que se encuentra a su paso. El sentimiento gozoso se encuentra precisamente en la insatisfacción de la voluntad, en el hecho de que la voluntad no vive satisfecha si no tiene enfrente un adversario y una resistencia. El ≪hombre feliz≫: ideal del rebano. (Nietzsche, La Voluntad de Poder. Ensayo de una transmutación de todos los valores)

La voluntad de los personajes en los cómics definitivamente cumplen con este querer avanzar adueñándose de todo cuanto encuentra a su paso, siempre hay adversarios y resistencia, su tragedia consiste en no poder ser parte del rebaño. Muchos usuarios de comics se viven también de esta forma: alienados del rebaño que es la especie humana, y encuentran en este mundo un sentido a una vida que con facilidad se torna aburrida y vacía.

El primer personaje que ofreció la fórmula del superhombre nietzcheano no es Superman, es Batman. Creado por Bob Kane y Bill Finger en 1939, el vigilante de ciudad gótica representa la voluntad de poder y el espíritu de la venganza contrapuestos al nihilismo de su alterego, Bruce Wayne. El primer Batman era un personaje violento creado para un público adulto que buscaba historias de detectives y superhéroes. El encargo que Kane recibió fue justo ese: crear un personaje con la fórmula del superhéroe que vendía tan bien en Superman pero con un giro policiaco. Su inspiración fue la novela negra con contenidos violentos y eróticos no apta para el público infantil. La colección de villanos hizo gala de la influencia de las historietas de terror y la precaria psicología “forense” que intentaba una aproximación a la mente criminal.

Bruce Wayne es un huérfano al igual que Kal-El. A diferencia del extraterrestre, Wayne es humano y está lejos de sentir la compasión cristiana que el criptoniano proclama hacia la debilidad de la humanidad. el símbolo del murciélago es una representación del miedo de Bruce. A diferencia de Superman cuyo símbolo pretende dar esperanza a la humanidad, la batiseñal pretende atemorizar a los criminales. Wayne de transforma en lo que él mismo más teme. Bruce sublima su miedo creando un símbolo que representa lo que él más teme y libera su voluntad de poder abrazando su resentimiento y deseos de venganza. Posteriormente Batman fue víctima de la censura y tuvo que alinearse al código binario del Bien y el Mal, pero la publicación mantuvo siempre un halo oscuro en la construcción de sus villanos.

Frank Miller y Alan Moore retoman los orígenes oscuros de Batman en The killing Joke y la saga Caballero de la Noche, mismas que inspira las películas de Batman de Chistopher Nolan y el Joker de Todd Phillips. A partir de este momento, la batimanía será cuna de representaciones oscuras sublimadas impregnadas de voluntad de poder.

Lex Luthor: Interrogando al villano.

En las tramas infantiles, los héroes son los protagonistas encarnando los valores de una cultura dada. Superman es el símbolo de esperanza que el pueblo norteamericano necesitaba en la Gran Depresión. En esa época, Luthor como antagonista del héroe kriptoniano, representaba la arrogancia que han sido desde la antigüedad rasgos de maldad. Lucifer es quizá el personaje más famoso por desafiar a Dios -su padre- desde la soberbia, encarnando durante siglos la figura del Mal. Conforme han cambiado las épocas (y conforme hemos crecido), los villanos nos pueden resultar más interesantes y más humanos que los héroes. Tratar de entender La Maldad de un personaje ofrece debates interesantes, mientras que la Bondad del héroe puede parecernos aburrida o inverosímil.

Al interrogar la maldad de Luthor, podemos diferenciar su monstruosidad de su malicia ambas derivadas de su destructividad. La inteligencia superior de Lex es el origen de su alienación. Inicialmente incitada por sus padres, es después el motivo de su exilio, abriendo ese abismo en el cual se sabe incomprendido. Luthor es un alienado, un inadaptado social incapaz de leer los códigos de otros humanos. Estas características lo hacen propicio a cultivar lo mortífero generando la falta de empatía y la cosificación de sí mismo y de otros con su correspondiente utilización maquiavélica. Pero Luthor no presenta en su infancia ni maltrato, ni conductas asociales. Su privación corresponde al desfase entre sus capacidades intelectuales y la falta de comprensión del mundo que lo rodea.

Aunque Lex es un personaje ficticio, en la clínica con pacientes de elevada inteligencia se corrobora el sentimiento de extrañeza y dificultad para la empatía con humanos “normales”. La psicología ha desarrollado amplias investigaciones sobre la correlación entre la inteligencia y la empatía, mostrando que los niños superdotados que no reciben atención a temprana edad suelen presentar dificultades para entender a otros, así como rasgos narcisistas y aislamiento social.

La falta de pertenencia hace del joven Luthor un segregado social. Se refugia en la ciencia y la tecnología ya que se identifica más con las cosas que con las personas. Esta identificación con la cosa maquínica, no humana se observa en varios personajes. En el caso de Lex, dado su narcisismo, su fascinación por la tecnología tiene una connotación casi fetichista que lo lleva a percibir a las personas también como objetos presentando comportamientos utilitarios que imposibilitan el vínculo con un prójimo humano. Tony Stark y Bruce Wayne comparten con Luthor esa fascinación por la tecnología. Stark sobre todo, comparte las características narcisistas de Lex pero a diferencia de éste, Tony busca prójimos en sus máquinas a las cuales da un trato humano (a diferencia de Luthor que trata a los humanos como máquinas).

Durante su infancia y adolescencia, el joven Luthor comienza a sublimar la oscuridad que lo habita en la creación de tecnología. El sufrimiento que le provoca la alienación deviene en la construcción de la coraza narcisista que recubre su mal-estar sublimando en el más estricto sentido freudiano la tensión pulsional hacia el conocimiento. Eventualmente construirá un traje, una armadura que lo dota de los poderes que Superman posee, siendo capaz de enfrentarlo en un duelo justo.

Desde esta perspectiva es el encuentro con Superman lo que propina la herida que lo lleva a devenir un monstruo envidioso pero no del todo malvado. La paranoia característica de la maldad en Luthor se encuentra focalizada en su enemigo. Y dado que éste no cristaliza en la realidad una amenaza, Lex debe construir una narrativa que sostenga su berreo ante la herida narcisista de no ser omnipotente y la envidia de que Superman si lo sea. Conforme el personaje evoluciona, buscará retribución y su odio hacia la humanidad con el deseo de dominación devendrán de la frustración de no encontrar resonancia a su sentir entre el resto de los humanos que idolatran al kriptoniano.

En su necesidad de pertenencia, creará grupos delictivos con los que comparte el odio hacia Superman y participará del crimen organizado donde encuentra adeptos a sus ideales. Luthor logra consolidar su narcisismo en el reconocimiento de otros miembros del Sindicato del Crimen del cuál es claramente dueño y líder. Las características de Lex permiten que en las publicaciones de la era oscura aparezca como presidente de los Estados Unidos e incuso como aliado de Superman transformándose de villano a antihéroe en un giro sublimatorio de su genio maligno.

Lex Luthor: la envidia a Dios en el devenir del mal.

La primera aparición de Alexander Joseph Luthor data de 1940. Creado por Jerry Siegel y Joe Shuster, al igual que Superman, para ser su archienemigo. Si el kriptoniano fue la fuente de inspiración para los primeros superhéroes, Luthor es el arquetipo del humano poderoso cuya voluntad de poder lo lleva al desarrollo científico y tecnológico transformando su realidad y su persona pretendiendo ser todopoderoso, como Dios. El personaje original era un científico loco obsesionado con competir contra el Kriptoniano y derrotarlo. Posteriormente el personaje ha evolucionado con las contribuciones de los múltiples escritores y dibujantes que le han dado vida.

Alexander es el primogénito de una de las familias fundadoras Metrópolis. Por siglos, los Luthor desarrollaron grandes corporaciones que mantenían la economía de su ciudad. La riqueza y opulencia combinadas con una inteligencia superior hicieron de Lex un hombre soberbio y arrogante. Los padres preocupados ante las actitudes del chico lo envían al campo a vivir con una tía para que aprenda la vida humilde. Toda la construcción del personaje obedece a los referentes judeo-cristianos del pecado y la maldad: el exceso de poder, la inteligencia superior, la falta de humildad. El narcisismo de Luthor es su marca personal. El exilio al campo para aprender la humildad recuerda la expulsión de Lucifer, el ángel favorito de Dios del Paraíso. Y al igual que con el personaje bíblico, lejos de recibir la lección, Lex comienza a gestar un resentimiento hacia sus padres por su rechazo e incomprensión. Alienado, solo e incomprendido, el joven se refugia en la ciencia y la tecnología. Cuando Superman se revela, Lex se siente confrontado ante un ser superior a él, un extraterrestre que desafía su sentimiento de omnipotencia narcisista y por lo tanto amenaza su propia identidad.

En la versión de los años 60s Lex y Clark son amigos en Smallville. Lex admira a Superboy hasta que tras un accidente que él mismo provoca, el kriptoniano destruye su laboratorio tratando de salvarlo. Ante este evento Luthor acusa a Superboy de destruir sus proyectos científicos por rivalidad, siendo el inicio de su enemistad. Esta historia de origen es la clásica construcción esquizoparanoide de la atribución del mal-estar al Otro, en este caso a Superman, justificando las acciones para destruirlo.

El narcisismo de Lex se ve amenazado por la presencia de Superman. En vez de admirar al superhéroe y volverlo una figura de identificación como el resto de la humanidad, Luthor lo envidia y busca destruirlo. Su obsesión con el criptoniano es el núcleo de su Maldad. A partir de su rivalidad con el héroe, todo lo que tenga que hacer para vencerlo serán medios justificados para un fin. Luthor recurre a las justificaciones de una supuesta moral superior para sostener su narcisismo herido por el superhéroe.

En la mayoría de las versiones del personaje, Lex es un psicópata de libro: sin empatía, utilitario, maquiavélico y con sed de poder. Y en todos los casos, su motivación es siempre la misma: vencer a Superman. En el camino, desarrolla habilidades criminales de cuello blanco cuya finalidad última es combatir al ídolo de la ciudad.

Madres ejemplares en los Cómics.

La maternidad ha sido reinventada en las últimas décadas a partir de los cambios de rol y el empoderamiento femenino. La imágenes clásicas de la madre remiten a la vulnerabilidad de la mujer durante la crianza y la consecuente dependencia hacia el varón. La madre termina sometida al padre de su progenie y sus hijos. La apropiación de cuerpo femenino y el derecho a decidir sobre las capacidades reproductivas pretendía liberar a las mujeres de esta posición, sin embargo, el deseo materno va mas allá de una legislación, por lo que las mujeres que queremos liberarnos del patriarcado pero también ser madres tenemos serios conflictos de congruencia. A continuación desarrollo brevemente dos personajes de los cómics de la era oscura (ochentas y noventas) que me parece funcionan para repensar el ejercicio materno: la madre de la Mujer Maravilla y la madre del hijo de Batman.

Hypólita, Reina de las Amazonas, madre de Diana Prince.

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En el Universo DC las Amazonas son mujeres guerreras creadas por Zeus para proteger la humanidad de sí misma. Como en todos los personajes de DC, existen varias historias sobre el origen de Diana, me apegare aquí a la versión animada de 2009 que toma la versión de George Pérez de 1987.

Después de una confrontación con Ares, dios de la guerra, Hera otorga a Hypólita una hija esculpida de la arena. Al estilo Bíblico de la creación del primer hombre, Diana es entregada a su madre por la Diosa Madre. Hija de una Diosa y una Reina Amazona, una versión femenina de Jesucristo, que como éste será enviada al mundo de los hombres para redimirlos.

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El conflicto de Hypólita como madre y como reina esta entre su deber como líder de las Amazonas y su deseo materno de conservar a su hija a su lado. La contradicción de la reina es propia de la maternidad contemporánea. Queremos criar mujeres fuertes y guerreras a partir de los traumatismos provocados por el sometimiento de patriarcado, pero caemos en la sobreprotección de nuestras hijas generando una contradicción. Diana desobedece a su madre empoderada por su crianza guerrera y deja la comodidad de su hogar y su posición como princesa para enfrentarse al mundo de los hombres.

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Finalmente Hypólita pierde a su amada hija pero valida su victoria superando su pérdida en pos del bien mayor que implica el orgullo de ser la madre de la Mujer Maravilla.

Talia Al Ghul, Líder de la Liga de Asesinos, madre de Damian Wayne.

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Al igual que Hypólita, Talia es una guerrera, pero a diferencia de la Amazona, la hija de Ra´s Al Ghul fue criada dentro de los cánones del patriarcado de la Liga de las Sombras. En la versión original del cómica de Grant Morrison (2006), Talia gesta a su hijo en un laboratorio utilizando material genético de Batman. Al igual que Diana o Jesucristo, Damian es engendrado sin intervención sexual pero a diferencia de la mística intervención de los dioses, Talia recurre a la ciencia y la tecnología in vitro.

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Damian crece sin saber quien es su padre. Entrenado por su madre y su abuelo para ser el mayor asesino de la historia. Experto en artes marciales. Talia ejerce un maternaje guerrero haciendo se su hijo el mejor en combate. Pero Damian desea saber quien es su padre y su madre le promete revelarle su identidad cuando él logre derrotarla en combate. El día finalmente llega y Talia cumple su promesa llevando a Damian a Gótica a conocer a su padre.

 

En la película Hijo de Batman de 2014 Talia lleva a Damian a Gótica para protegerlo de Deadstroke quien ataca y mata su padre. Damian es el heredero de la liga y por lo tanto el blanco de Slade Wilson, quien mejor que Batman para protegerlo.

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Lo que quiero resaltar aquí en el maternaje de Talia es la integridad con la cual ella cría a su hijo varón desde el empoderamiento femenino que ella ejerce y la manera como es capaz de desprenderse de él y darle entrada al padre. La reproducción in vitro ofrece la posibilidad de llevar a cabo la fantasía feminista (y narcisista) de la reproducción sin sexo en la cual la mujer podría consolidarse en la omnipotencia narcisista y hacer del hijo una extensión de sí misma atentando contra su identidad.

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Tanto en la versión del cómic como en la película, Talia es capaz de rescindir su narcisismo y liberar a su hijo de ella misma. La parte más sana y mas complicada de ser madre es soltar al hijo y permitirle su propia vida y su propia identidad.

 

Aves de Presa y la venganza femenina (2 de 4): Presas y Depredadores

Birds of Prey es una serie de DC Cómics publicada en los noventas. En los cómics, las aves de presa son inicialmente Canario Negro y Oráculo, Dinah Lance y Barbara Gordon. En un mundo de varones como la obscura Ciudad Gótica, dos chicas son aves de presa que se vuelven depredadoras.

La noción del varón violento como depredador y la mujer sometida como su presa data de las imágenes más antiguas de las tradiciones patriarcales. En vísperas del día internacional de la mujer vale la pena revisar estas premisas desde la relación de Harley Queen y Joker.

En la película (y en cualquier versión televisiva, fílmica o gráfica), Joker es el gran depredador. El Principe Payaso escaló hasta colocarse en la cima de la cadena alimenticia de Ciudad Gótica. Harley por su cuenta fue tomada como presa desde niña por su padre. Su encuentro brutal no podía ser distinto.

Aves de Presa, la película, inicia cuando Harley termina con Joker y es desechada por este como basura.

Ser la mujer del Guason me daba privilegios

Harley gozaba de inmunidad por su relación con Joker. Nadie se atrevería a tocarla siendo propiedad de él. Las ventajas de ser el objeto favorito del sociopata más temido de la Ciudad. Esta es una trampa cultural en la cual con frecuencia caemos las mujeres. Sobre todo aquellas atrapadas con varones poderosos. Sin el no soy nadie. Preferible el maltrato y la cosificación que la no existencia.

Cuando escucha que sus supuestas amigas de burlan de ella y no creen que efectivamente haya terminado su relación con Joker se indigna. Es un momento que pasa de largo en la película pero me parece trascendente ya que las mismas mujeres promueven la misoginia y el maltrato a otras mujeres. Esta comunidad femenina que no válida el maltrato a una mujer frecuentemente lleva a la víctima a mantenerse en riesgo con su agresor ya que la violencia que vive se normaliza o peor aún se le culpabiliza de la misma.

Harley en este caso se indigna y es su pretexto para impulsivamente promulgar su emancipación con un acto terrorista. Lo que no tomo en cuenta (como siempre) fueron las consecuencias que tendría declarase libre de Joker y sin su protección.

Todos los depredadores a quienes había ofendido comienzan a buscarla para cobrar venganza ahora que Joker no la defenderá. Quizá fue un acting de su propio deseo autodestructivo (buscar la muerte en manos de otros depredadores) lo cierto es que esto la anuncia como presa y esta vez Joker no vendrá a salvarla.

Serán Canario y Huntress quienes la rescaten de estos nuevos depredadores.

Aves de Presa y la venganza femenina (1 de 4): Un Arlequín sin Amo

La violencia hacia la mujer y el feminicidio son temas que afortunadamente se han puesto “de moda”. Independientemente de la postura que uno tome frente al tema, son realidades innegables que hoy se cristalizan en medios, redes sociales y manifestaciones públicas. En el marco de esta turbulencia social tenemos una historia clásica del feminismo donde un grupo de mujeres hartas de ser devaluadas y violentadas por un medio machista deciden emanciparse: Aves de Presa (y la Fantabulosa Emancipación de una Harley Queen).

La narrativa de la película contada desde la protagonista da cuenta del proceso de cosificacion de la mujer en ciertas sociedades. Al contar su historia, Harley inicia con su infancia en la cual se padre la cambio por un Six de cerveza. Fue tratada y signada como una cosa. Pero ella volvía dispuesta a lo que fuera por el afecto del padre. La mandaron a un colegio de monjas, donde también fue maltratada y etiquetada como problemática.

El maltrato infantil y la falta de vínculos sanos genera el llamado apego inseguro. Es también el origen de una futura difusión de identidad. Esto significa que si en la infancia temprana mis padres no me dan imágenes consistentes de mi mism@ es difícil que yo pueda consolidar una identidad. Harleen Quinzel se vuelve médico y psiquiatra tratando de construirse una identidad desde esta profesión que por una parte la sigue poniendo al servicio de los demás pero también apuntala el narcisismo desde el saber de la ciencia (Ver DR. STRANGE: De la neurociencia a la mística: un recorrido Narcisista.).

Desde la omnipotencia que le confiere la investidura médica y el saber Psiquiatrico, Harleen cree poder curar a Joker. Pero termina enamorándose y regresando a la misma relación utilitaria y de maltrato que tuvo con su padre. Su transformación en la caída al ácido la hace adoptar una nueva identidad: Harley Queen: la reina Arlequín, compañera de crimen del Principe Payaso.

Finalmente Joker la desecha como cualquier otro objeto que tras el uso pierde su valor. Harley se desmorona. Ya no tiene un lugar, ya no sabe quien es.

Se alcoholiza, se droga, se expone a situaciones de riesgo buscando su propia destrucción. Y lo hubiera logrado de no ser por la mirada femenina de Canario Negro.

Nótese que en la historia de Harley (como de muchas mujeres) no hay mirada femenina. Su ser depende del deseo masculino que ve en ella un objeto sexual. Un ave de presa puesta a disposición del depredador (Ver: GAMORA: De huérfana violentada a la Mujer más Letal del Universo (1 de 2)).

Estando en el bar le confiesa a Dinah Lance:

“sabes que es un arlequín?….. Un arlequín está hecho para servir a un amo. Un arlequín sin amo no es nadie y a nadie le importa un carajo”.

Y si…. cuando la mujer es vista como un objeto al servicio de un amo, a nadie le importa ella…. nadie la ve….

Solo otra mujer puede verla y “rescatarla” dándole estatuto de persona. Canario la rescata cuando quieren secuestrarla. Aunque Harley sea una pésima persona no puede permitir que abusen de ella. Es una persona…. mala persona pero persona al fin…. no una cosa que se usa y se desecha…

 

 

SHAZAM!:Ingenuidad heróica?

El mes pasado se estrenó la película SHAZAM! basada en el personaje de DC Comics. La entrega resultó una refrescante historia llena de humor infantil que contrasta significativamente con lo que hemos visto últimamente de DC.

La historia de SHAZAM en los cómics es en sí misma un drama controversial de demandas legales por los derechos del personaje.

Su primera aparición data de 1940, y fue publicado por Fawcett Comics con el nombre de Capitán Marvel. Su semejanza con Superman le valió a la pequeña editorial una demanda de DC Comics interpuesta en 1953 que duraría décadas y llevaría la compañía a la bancarrota.

En 1968 Marvel Cómics registra el nombre Capitan Marvel como propio con lo que el superhéroe en disputa se ve obligado a perder su nombre. Y el nombre de su familia:

El pleito legal termina hasta 1991, cuando DC gana todos los derechos del personaje (menos si nombre) bautizándolo oficialmente “Shazam!”

No en vano la película se estrenó en 2019 una semana después de Capitana Marvel (CAPITANA MARVEL: Empoderamiento Femenino). El personaje de la película, Billy, es un chico huérfano que al igual que el cómic se debate entre dos casas (Fawcett – DC) y debe hacerse de un nombre. A los 5 años de perdió en una feria y desde entonces ha mantenido una idealización de su madre y hace todo lo que está en sus manos para encontrarla. Cuando es elegido por el hechicero para ser El Campeón, no está preparado para la gran responsabilidad que su poder representa. Sin figuras paternas o mentores adultos a su alcance, acude a Freddy Freedam a quien acaba de conocer y que es fan de los superhéroes.

Siendo un adolescente solitario, Billy, convertido en Shazam! se encuentra a la deriva. Atrapado en un cuerpo ajeno y con sorprendentes poderes, requiere del apoyo de Freddy con quien trazara una entrañable amistad. Poco a poco todos los hermanos adoptivos se ven involucrados en la aventura de Billy, convirtiéndose en la Familia Shazam.

Contrario a otros superhéroes más obscuros, lo que hace a Billy merecedor del poder que el hechicero le otorgó es su familia adoptiva. El poder de la familia, del vínculo afectivo al cual el mismo se ha negado por mantener la fantasía de la imagen de su madre. Es por eso que al encontrarla y darse cuenta que no se perdió sino que fue abandonado por ella, descubre que su verdadera pertenencia está con sus amigos/hermanos.

La moraleja de la historia resalta el poder de la familia… no la de sangre, sino la que es elegida.

Aquaman: El Héroe Mestizo y las Masculinidades contemporáneas

Diciembre 2018 cerró con el estreno de Aquaman. Desde Justice League vimos un nuevo y renovado Arthur Curry, interpretado por Jason Momoa que trata de reivindicar al Rey de los Mares como un autentico superheroe. Sin embargo, entre el personaje que vimos en 2017 en Justice League y el Aquaman de 2018 hay algunas discrepancias poco afortunadas.

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La presentación del personaje en Justice League nos muestra un Arthur obscuro, resentido con la vida y con el abandono de su madre con desprecio a la humanidad. Este primer acercamiento al personaje lo hacia parecer más cercano a héroes iracundos como Batman o Ironman (ver Post Avengers VS Justice League 3: Los Dioses). Sin embargo en la entrega de 2018, nos cuentan una historia enmarcada con la trayectoria del héroe y que en lo personal me remite más al Thor del MCU.

Resulta que Arthur es un rey mestizo, partido entre dos mundos, el de su padre y el de su madre, alienado en ambos. Sin embargo, la película enfatiza el amor familiar y el soporte de los padres con su hijo. Salvo Thor, ningún otro superheroe tiene figuras parentales sanas, amorosas o estables. Si bien la reina Atlana tiene que dejar a su hijo y su amante, no es del todo un abandono, ella debe regresar a cumplir con sus deberes reales lo cual tarde o temprano le cuesta la vida. Aunque al final resulta que no muere, si queda exiliada por la deshonra que implica haber tenido un hijo fuera del matrimonio y con un humano.

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En este sentido, Arthur resulta una autentica aberración. Mezcla de dos razas, humano y atlantiano. Pero es tal el amor de su padre que no se observa autentico conflicto en él. Si se vive culpable de la muerte de su madre pero a la vez culpa a los atlantianos y por ello los desprecia y no desea saber nada de su origen acuático. Su filiación paterna lo hace un traidor para la patria de su madre. Debe enfrentar a su hermano (nuevamente la rivalidad filial) para evitar una guerra que destruiría su mundo, el de los humanos.

Los personajes femeninos son los poderosos en esta historia, trazando una masculinidad muy observable en nuestra época. La madre una reina que lo signa como aquel que cambiará la historia y unificará los mundos. Arthur se entrena fervientemente para conocer algún día a su madre. Pero cuando se entera que ella ha sido asesinada por haberlo tenido, pierde todo interés en sus raíces Atlantianas y se refugia en su parte humana. Psicoanalíticamente podríamos interpretar que al atribuirse la culpa de la muerte de su madre, Arthur necesita defenderse odiando a los atlantianos y  desestimándose él mismo como heredero al trono.

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Contrario a las personalidades narcisistas de Thor, Batman o IronMan, Aquaman es un melancólico. Sin el masoquismo heróico de Steve Rogers, Arthut Curry se establece en una “zona de confort” como muchos pacientes en la clínica contemporánea, que hacen lo imposible por mantenerse en un bajo perfil y en el anonimato. Especulando mas desde la clínica que desde la película, ¿Será que Arthur huye de los reflectores para evitar la culpa de su existencia?, ¿Será una forma de castigo?, ¿Será una autodevaluación?, o simplemente una manera de huir de la responsabilidad que le conlleva el gran poder de ser el legítimo heredero del reino de los mares.

Tiene que venir la princesa Mera, aprendiz de la reina Atlana (madre de Arthur) a sacarlo de esa zona de confort y recordarle quien es en realidad. Es ella quien lo arrastra a la aventura que lo confronta con su destino. Es ella quien lo lanza al vacío donde debe devenir un héroe. El empoderamiento de Aquaman viene por su herencia femenina y requiere una mujer guerrera que lo guíe en el camino a asumir su propio ser.

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