YONDU UDONTA: En terapia con Rocket Raccoon

En la primera película de Guardianes de la Galaxia, Yondu aparece como un personaje secundario. Sin embargo, en la segunda película, se entiende su importancia cuando “se analiza” con Rocket Raccoon.

Este encuentro de monstruos como ellos mismos se denominan, les permite a ambos revelar su subjetividad más allá de su semblante “sociopatico”. Así como el encuentro de Hulk con Tony le permite al monstruo devenir Vengador, Yondu deviene Guardián.

GROOT: Yo soy Groot

YONDU: ¿Qué dijo?

ROCKET: Bienvenido a los malditos Guardianes de la Galaxia, sólo que no dijo malditos.

En el comic, Yondu Udonta forma parte del equipo original de Guardianes de la Galaxia de 1969. El personaje del MCU hace referencia al equipo original integrado por Stakar y su grupo de Ravengers. En sus confesiones con Rocket comenta que sus padres lo vendieron como esclavo y Stakar lo libero y lo reclutó como Ravenger. Pero cuando Yondu accede a traficar niños para Ego, es expulsado por Stakar por traicionar el código.

Yondu comenta que era joven y ambicioso y por eso accedió a traficar niños para Ego hasta que se entera que éstos terminan muertos. ¿Que motivaciones inconscientes llevan a Yondu a traficar con niños desafiando el código de los Ravengers y arriesgando su exclusión? Recordemos que Yondu fue vendido como esclavo por sus padres siendo niño. Lo que él hace se suele denominar “identificación con el agresor”, es decir, Yondu trafica niños habiendo sido él mismo víctima de dicho crimen por sus padres.

En psicoanálisis habría que pensar más allá de esa identificación con el agresor en la construcción del psiquismo en el contexto del tráfico de menores. Al igual que Gamora (o peor aún), Yondu es víctima del maltrato infantil por parte de sus padres y de sus cuidadores primarios. Será necesario acudir a Freud y a Melanie Klein para tratar de entender como se construyó el psiquismo de Yondu.

Freud planteo que el bebé nace en un estado de vulnerabilidad tal que requiere de un prójimo que lo asista para sobrevivir. Sobre esta premisa, Klein plantea que ante la presencia del prójimo que asiste (Klein le llamará objeto bueno) el yo se identifica y comienza a ser capaz de proveerse a sí mismo (Freud le llama autoerotismo) y construirse imágenes de si mismo donde es capaz de soportar la angustia de aniquilación. Esto va consolidando cierta seguridad y amor en sí mismo (narcisismo) y hacia el otro. Al mismo tiempo, en la ausencia del prójimo que asiste, el bebé cae en la angustia de aniquilación a partir de la cual su instinto de muerte se exacerba. Klein plantea que ante esta ausencia, el yo proyecta su instinto de muerte y alucina con un objeto fuera de él que amenaza con destruirlo. Esto le permite colocar afuera la causa de su angustia con lo cual puede huir o atacar a ese enemigo que realmente habita dentro de sí. Cuando el objeto persecutorio se encarna en la realidad (como ocurre en los niños maltratados y peor aún en el tráfico de menores), el yo no tiene más que identificarse con ese objeto construyendo imágenes sociopaticas de si mismo en las cuales se vive como objeto de uso y desecho y prevalece el odio sobre la posibilidad de amar. Este es el caso de Yondu como niño esclavo.

Cuando es rescatado por Stakar, aparece por fin ese prójimo que lo asiste. Y es esto lo que reproduce con Peter buscando reparar los asesinatos de los hijos de Ego (y el suyo propio como niño cosificado en tanto mercancía vendida). Entre Stakar y Peter, Yondu encuentra la redención (por eso tiene que morir para salvar a Quill).

Pero es realmente su encuentro con Rocket, de monstruo a monstruo donde él se encuentra como sujeto:

YONDU: Puedes engañarte a ti y a cualquiera. Pero a mí no me engañas. Sé quién eres.
ROCKET: No sabes nada sobre mí, perdedor.
YONDU: Sé todo sobre ti. Sé que actúas como el más duro e infame, pero eres el que está más asustado.
ROCKET: ¡Cállate!
YONDU: Sé que robas baterías que no necesitas y que ahuyentas a cualquiera que quiera soportarte, porque sólo un poco de cariño te recuerda lo grande y vacío que es ese agujero dentro de ti. 
ROCKET: ¡Te dije que te calles!
YONDU: Conozco a los científicos que te hicieron: nunca les importaste.
ROCKET: Amigo, ¡hablo en serio!
YONDU: Como mis propios padres que me vendieron, ¡a su propio bebito!, como esclavo. Sé quién eres, chico. Porque eres como yo.

Encontrar “otro como uno” un prójimo, alguien en quien reflejarse y confrontarse. Rocket descubre en esta confrontación que existe otro como él y Yondu confiesa sus heridas constitutivas.

 

3 comentarios en “YONDU UDONTA: En terapia con Rocket Raccoon”

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